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lunes, 22 de julio de 2013

I don't wanna talk

"I've played all my cards
                                            And that's what you've done too
                                                Nothing more to say
                                                No more ace to play "






La lluvia no cesaba, los truenos descansaban cada hora pero cuando resurgían retumbaban las calles de NY. La luna apenas se veía y los coches a partir de las 2 de la mañana dejaron de pasar.No podía dormir, mantenía los ojos abiertos esperando el momento en el que estos se me cansasen y se aflojaran lentamente llevándome a un sueño profundo.

Me estaba revolviendo entre las sábanas por culpa de un sueño horroroso. En ese sueño estaba yo ambulando por las esquinas de la calle, mirando por las tiendas cerradas y cada paso que daba mi corazón palpitaba más y más rápido hasta que al final venía ella con un paragüas rojo. Me sonrío y justo mientras se acercaba... me desperté.

Miré la hora del reloj y cuando quise darme cuenta ya eran las 2 y media; ¿tan sólo media hora?. Me levanté a mear y justo cuando me estaba lavando las manos llaman con tres golpes sigilosos a la puerta. Me acerqué lentamente acariciándome la nuca. ¿Quién podría ser a estas horas?.


Allí estaba, ella un centímetro más baja que yo, con un pelo rojizo que se fusionaba con el color del chocolate, estaba mojada completamente y la faltaba el aliento. Me aparté de la puerta sorprendido y a la vez dolido. Ella dio tres pasos y cerró con su mano la puerta. Me miró a los ojos y sus labios balbuceaban cosas inteligibles que por las lágrimas traslucidas que surgían de sus ojos supuse que eran llenas de sentimiento. Me acerqué y la agarré las manos para que se tranquilizara y en ese momento escuché " Bésame" me quedé bloqueado ya que estaba camino al sofá para dejar que se sentara. Mi reacción fue sorprendente, me quedé petrificado y con los ojos como platos. ¿ Cómo puede ser que una persona, la persona por la que más he luchado en toda mi vida me diga esto?¿ Al fin se ha dado cuenta de lo que valgo?. Ella se acercó rápidamente y con lágrimas en los ojos me susurró al oído .."Bésame por favor, por favor..." Me empezó a acariciar las mejillas y las lágrimas no cesaban.

Me incliné lentamente y ella impulsó su cabeza contra la mía uniendo nuestros labios en un beso cuya pasión no tendría fin aquella noche.Nuestros labios tan sólo se separaban para coger aire. Su chaqueta calló inmediatamente al suelo haciendo un pequeño ruido al chocarse las llaves con el suelo. Mis manos se deslizaron por su espalda lentamente y acabamos apoyados en la misma puerta que ella hace unos momentos había cerrado con su mano. Mi cabeza se ladeó y mis labios recorrieron lentamente su cuello húmedo y perfumado, mi lengua peinaba de vez en cuando esa zona mientras ella me acariciaba el pelo y cerraba los ojos.

En ese momento de fulgor me quité la camiseta y ella me empujo con su mano hacia mi dormitorio. En ese momento la quité su camisa desabrochando cada botón de su camisa. Ella lentamente me chupaba cada recoveco e mi cuerpo dejando algún mordisqueo que dejaría marca; la marca de la pasión. Mis ojos y los suyos estaban completamente llenos de fuego, de pasión y de amor. En ese momento ella me arrebató los pantalones del pijama y me tiró a la cama. Un relámpago asomó por mi ventana y las gotas de lluvia, entorpecidas por el viento, golpeaban el cristal con más fuerza.

Me quitó los calzoncillos con la boca y con una mano. En ese mismo instante el placer recubrió todo mi cuerpo todas las sensaciones se acentuaban en cada poro de mi piel. Los pelos de todo mi cuerpo se habían  despertado poniéndose de punta. Ella continuó por esa zona durante algunos minutos más y a continuación me tocó a mí. La quité con torpeza las bragas y el sujetador dejando al descubierto su pecho. Mi lengua se paseó por cada rincón de su cuerpo y mi corazón empezó a palpitar como si no hubiera mañana. Continué por su zona íntima durante varios minutos hasta que ambos nos miramos a los ojos, nuestra sonrisa de timidez apareció y nuestros cuerpos ardieron en el deseo.













miércoles, 3 de julio de 2013

Crisis en tiempos de lluvia:

Crisis en tiempos de lluvia:

"Todos sabemos que a lo largo de nuestra vida hay situaciones, momentos y situaciones en los que nos planteamos lo que somos"

-Sergio Carmena

Eran las siete de la mañana y el pequeño Josh seguía en la clínica en la que estaba ingresada su madre por una fuerte enfermedad. Ya llevaba enferma unos cinco años y esto le causó estragos a su hermano mayor, a su padre y sobretodo a él mismo. Josh tenía unos quince años para cumplir dieciséis y ya conocía la muerte.

La muerte apareció en su vida el año pasado cuando estaba caminando por la calle y un compañero suyo del instituto le vio, ambos se miraron, él jamás había entablado una conversación seria con él y siempre hablaban de los estudios. Se saludaron con la mano y Josh escuchó un disparo. A las pocas horas después se vio en comisaría testificando contra un vagabundo armado. Aquel 3 de Septiembre se le quedó grabado en el alma, aquel joven murió en sus narices...

A las nueve de la mañana la madre de Josh había fallecido y la familia desconsolada asistió al funeral. Allí conoció al señor que cambiaría su vida; el enterrador.

El joven Josh se acercó al hombre de unos treinta y cinco años y le abrazó llorando. El enterrador ( estaba prohibido llamarle por su verdadero nombre) le tendió la mano y la oportunidad de trabajar en el cementerio.

Una noche tras tres meses trabajando allí el vio a un grupo de seis jóvenes del barrio hablando con el enterrador. El enterrador les estaba intentando convencer de algo totalmente absurdo. Finalmente llegaron a un acuerdo y los seis jóvenes con el enterrador se reunieron en un sótano bajo el cementerio. Josh les acompañó y de repente se dio cuenta de que eran una liga, un grupo, una unión con la que llevaban dos años combatiendo a la mafia del pequeño pueblo.

Estrella polar, la joven rubia de ojos azules, que medía uno sesenta, se giró hacia Josh y le felicitó porque el había pasado a ser... Debacle.

Ellos siete formarían el famoso equipo siete( Estrella polar, Tortura, Soñador, Fígaro, Sentropeda, Hipton y Debacle.) Todos ellos entrenados por el Enterrador. Él les enseñaba a utilizar armas, a repartir justicia, fue un padre para ellos. Josh sentía por segunda vez que tenía una familia. Sus amigos del instituto volvían a su vida y eran lo más importante de su vida... el primer amor, el primer beso...Pero meterse con los líderes de todo un pueblo tenía sus consecuencias.

A los cinco meses de que este grupo saliera la Mafia les envió una advertencia quemando un gran descampado en el que ponían el mensaje de... "¿Quién ríe ahora?" desde ese día se convirtió en una guerra callejera entre los siete y la mafia. Hubo diferentes batallas, Estrella polar muere a manos del líder de la mafia en una ejecución en directo en la plaza del ayuntamiento a las dos de la mañana. Estrella Polar estaba enrollada con uno de la mafia y el joven Josh se lió con ella hace unos meses tras su primera victoria conjunta.

Ese momento marcó al equipo para siempre; sabían por fin donde se habían metido. Fueron a saco a por la mafia. Asesinaron, destruyeron y eliminaron todo lo que tenía que ver con la mafia; se tomaron la justicia por su mano y la policía no les dejó ir en paz y empezaron a ser perseguidos. La mafia les tendió una encerrona y acabaron los seis en la cárcel. El enterrador entró en acción realizando un cambio declarándose él culpable de todos los delitos.

Los seis en libertad y siguiendo nuestra vida normal, vivimos uno de los mayores retos de nuestras vidas, la cárcel del pueblo había sido asaltada por la mafia que había untado a los policías y a los guardias. A las pocas horas esta quedó incendiada y El enterrador estaba colgado de la Bandera del ayuntamiento con su cuerpo ardiendo.

Los seis nos volvimos a reunir y fuimos directamente a su guarida. Parte de la policía nos acompañó a hurtadillas y tras explotar su base de operaciones la batalla pasó ala calle. Decenas de civiles nos apoyaban ya que la mafia les tenía cogidos por los huevos.

La batalla fue cruenta y de los seis tan sólo quedaban cuatro: Tortura, Sentropeda, Hipton y Debacle.

Varios amigos de Josh acabaron heridos pero él jamás debería mostrar su secreto al mundo. La policía les dejó marchar a los cuatro desterrándolos del pueblo. Josh tuvo que despedirse de todos y decir que iba a la ciudad a aprender en una escuela específica. En parte no era mentira, la policía le habían conseguido pagar la matrícula de un instituto con el dinero de la mafia y al igual con los tres restantes... pero cada uno aun sitio diferente. Josh al oeste, Tortura al norte, Sentropeda al este y Hipton al sur.

No sabrían nada de sus vidas hasta el día 1 de Enero de dos años siguientes...


Comienzo de Infierno Celestial