"I've played all my cards
And that's what you've done tooNothing more to say
No more ace to play "
La lluvia no cesaba, los truenos descansaban cada hora pero cuando resurgían retumbaban las calles de NY. La luna apenas se veía y los coches a partir de las 2 de la mañana dejaron de pasar.No podía dormir, mantenía los ojos abiertos esperando el momento en el que estos se me cansasen y se aflojaran lentamente llevándome a un sueño profundo.
Me estaba revolviendo entre las sábanas por culpa de un sueño horroroso. En ese sueño estaba yo ambulando por las esquinas de la calle, mirando por las tiendas cerradas y cada paso que daba mi corazón palpitaba más y más rápido hasta que al final venía ella con un paragüas rojo. Me sonrío y justo mientras se acercaba... me desperté.
Miré la hora del reloj y cuando quise darme cuenta ya eran las 2 y media; ¿tan sólo media hora?. Me levanté a mear y justo cuando me estaba lavando las manos llaman con tres golpes sigilosos a la puerta. Me acerqué lentamente acariciándome la nuca. ¿Quién podría ser a estas horas?.
Allí estaba, ella un centímetro más baja que yo, con un pelo rojizo que se fusionaba con el color del chocolate, estaba mojada completamente y la faltaba el aliento. Me aparté de la puerta sorprendido y a la vez dolido. Ella dio tres pasos y cerró con su mano la puerta. Me miró a los ojos y sus labios balbuceaban cosas inteligibles que por las lágrimas traslucidas que surgían de sus ojos supuse que eran llenas de sentimiento. Me acerqué y la agarré las manos para que se tranquilizara y en ese momento escuché " Bésame" me quedé bloqueado ya que estaba camino al sofá para dejar que se sentara. Mi reacción fue sorprendente, me quedé petrificado y con los ojos como platos. ¿ Cómo puede ser que una persona, la persona por la que más he luchado en toda mi vida me diga esto?¿ Al fin se ha dado cuenta de lo que valgo?. Ella se acercó rápidamente y con lágrimas en los ojos me susurró al oído .."Bésame por favor, por favor..." Me empezó a acariciar las mejillas y las lágrimas no cesaban.
Me incliné lentamente y ella impulsó su cabeza contra la mía uniendo nuestros labios en un beso cuya pasión no tendría fin aquella noche.Nuestros labios tan sólo se separaban para coger aire. Su chaqueta calló inmediatamente al suelo haciendo un pequeño ruido al chocarse las llaves con el suelo. Mis manos se deslizaron por su espalda lentamente y acabamos apoyados en la misma puerta que ella hace unos momentos había cerrado con su mano. Mi cabeza se ladeó y mis labios recorrieron lentamente su cuello húmedo y perfumado, mi lengua peinaba de vez en cuando esa zona mientras ella me acariciaba el pelo y cerraba los ojos.
En ese momento de fulgor me quité la camiseta y ella me empujo con su mano hacia mi dormitorio. En ese momento la quité su camisa desabrochando cada botón de su camisa. Ella lentamente me chupaba cada recoveco e mi cuerpo dejando algún mordisqueo que dejaría marca; la marca de la pasión. Mis ojos y los suyos estaban completamente llenos de fuego, de pasión y de amor. En ese momento ella me arrebató los pantalones del pijama y me tiró a la cama. Un relámpago asomó por mi ventana y las gotas de lluvia, entorpecidas por el viento, golpeaban el cristal con más fuerza.
Me quitó los calzoncillos con la boca y con una mano. En ese mismo instante el placer recubrió todo mi cuerpo todas las sensaciones se acentuaban en cada poro de mi piel. Los pelos de todo mi cuerpo se habían despertado poniéndose de punta. Ella continuó por esa zona durante algunos minutos más y a continuación me tocó a mí. La quité con torpeza las bragas y el sujetador dejando al descubierto su pecho. Mi lengua se paseó por cada rincón de su cuerpo y mi corazón empezó a palpitar como si no hubiera mañana. Continué por su zona íntima durante varios minutos hasta que ambos nos miramos a los ojos, nuestra sonrisa de timidez apareció y nuestros cuerpos ardieron en el deseo.
