Powered By Blogger

martes, 19 de febrero de 2013

Ella


        Aún quedaba la última vela por encenderse pero aun así estaba todo preparado. Las cortinas las cambié por unas rojas de seda que por las que no traspasaba la luz de la luna. El mantel Blanco con una botella de vino en la mesa, dos pares de cubiertos, y unos platos a estrenar comprados esa misma mañana en el centro comercial. Las servilletas rojas tenían escrito mis iniciales. La habitación había quedado impecable con unos pétalos de rosa al rededor de la mesa y por debajo para que cuando se sentara pudiera quitarse sus zapatos y mezclar sus pies con los pétalos de rosa como si de un baño de agua caliente se tratase. El ambiente se estaba aromatizando con el olor de la pasta recién sacada del horno; unos fetuchini al dente.

        En ese momento el timbre sonó y se me clavó un punzón en el pecho que desgarraría mi garganta y desataría mis piernas. Abrí la puerta y allí estaba ella con ese vestido rojo tan característico que resaltaban sus ojos verdosos azules y su pelo entre cobrizo , rojizo y castaño. Era una fusión explosiva, la cogí de la mano y tras una breve conversación la ofrecí acompañarla por el camino de rosas rodeado por velas como si de una autopista se tratase; hasta que la final llegamos al baño.
      
         Entré detrás suya y miré su cara con esa sonrisa pícara que me inducía al pecado. La bañera seguía espumosa con los pétalos de rosas y las velas seguían posadas encima de los armarios y del lavabo. Cogió mis manos y me las deslizó a lo largo de su cintura susurrándome que la ayudara con el vestido. Deslicé lentamente la cremallera de su vestido mientras ellas me desabrochaba la camisa y los pantalones. Su ropa interior era negra y transparente, se lo quitó todo y se metió en la bañera mientras yo también lo hacía. El paquete de Black Stones estaba abierto y ella me los ofreció pero sin embargo ella hizo desaparecer la idea de fumar; la cogí de la mano apartando el paquete que cayó al suelo fundido con los pétalos de rosa. Tras abalanzarme sobre ella y hundirnos bajo el agua salimos del agua más relajados aún.

           Los Fetuchini se estaban enfriando pero daba igual porque seguramente nos los tomaríamos para desayunar, los susurros se convirtieron en nuestro idioma, las caricias en nuestro lenguaje y los besos en nuestras palabras. Mientras poco a poco nos desplazamos a la gran cama ya deshecha escuchábamos una canción que nos había marcado a ambos "Christian Perri- Thousand Years" eso añadía un romanticismo al momento de probar la manzana, de sucumbir en el pecado y de arrastrarme al infierno; pero ¿Qué estaba diciendo? ella era mi ángel y lo que me hacía era llegar al cielo.

            Acariciar su pelo me parecía relajante mientras ella con sus labios carnosos rozaba mi cuello. El resto... Más increíble de lo ya contado.



Para Ella, la protagonista















viernes, 8 de febrero de 2013

La Verdad De Los Uchiha




Itachi Uchiha era un héroe y apenas cuatro personas sabían la verdad...La pregunta tras ver estos vídeo ses... ¿EL HOMBRE ENMASCARADO DECÍA LA VERDAD? Eso me pasa a mi con Sasuke, no sé porque ahora eres así sé que ya no eres mi mejor amigo eso se acabó pero hay una cosa de la que os tenéis que percatar los dos o los tres o los que seáis que leáis esto y estáis en mi vida. ¿Es real eso que os cuentan? son verdaderas esas ideas que os infunden.... YO sé lo que he vivido y los actos valen más que mil palabras por ello no hace falta que venga nadie a explicarme lo que está pasando yo tengo una idea en la cabeza; ¿Equivocada? tal vez... pero es él el que lo tiene que aclarar y ni siquiera me mira a la cara.